Vivimos en una era de exceso digital donde se enseña a los desarrolladores a creer que el objetivo de una API es servir datos. Este es un error fundamental que ha costado miles de millones en infraestructura y seguridad en todo el mundo. Pasamos años debatiendo REST versus GraphQL o gRPC versus WebSockets y nos olvidamos de mirar la solución más elegante y eficiente que existe. Hablo del concepto de No como Servicio o NaaS (https://github.com/hotheadhacker/no-as-a-service).
Necesito desahogarme. Algo que ha estado pudriéndose en mi alma desde la primera vez que me uní a un proyecto a mitad de desarrollo y hice la pregunta fatídica: “¿Dónde está la documentación de la API?”
La respuesta, invariablemente, era una de las siguientes:
“Revisa la colección de Postman.” (Traducción: un cementerio de 200 peticiones, la mitad desactualizadas, con nombres como GET users FINAL v2 (copia))
“Simplemente mira el código.” (Traducción: haz ingeniería inversa de nuestro espagueti y buena suerte)
“La documentaremos más tarde.” (Traducción: nunca la documentaremos)