Vince Gilligan y el arte de la cocción lenta en un mundo de microondas
Mi esposa y yo tenemos un nuevo ritual de los viernes. Nos sentamos a ver Pluribus. Teléfonos apagados. Luces tenues. Sin segunda pantalla.
En 2025, esto es un acto de rebelión.
El problema
La televisión moderna te tiene miedo. Asume que tienes la capacidad de atención de un pez dorado con cafeína. Netflix adelanta todos los puntos de la trama en los primeros cinco minutos. Los cliffhangers llegan cada siete minutos. La edición es tan frenética que el propio programa parece estar teniendo un ataque de pánico.
Esto es el “Fast Burn” (Quemado Rápido). Diseñado para el consumo pasivo. Puedes tenerlo encendido mientras cocinas, mientras navegas por Instagram, mientras existes en ese estado zombi medio consciente que ahora llamamos “ver”.
¿El resultado? Espectadores que no pueden tolerar el silencio. Que necesitan que la cámara haga zoom en la pista porque confiar en que la noten es demasiado arriesgado.
El antídoto
Vince Gilligan hace lo contrario.
En una reciente entrevista para Esquire, describió su método como “showmanship” (espectáculo): mostrar algo que la audiencia no entiende, y luego dejar que el significado amanezca lentamente. Enmarca esto explícitamente contra el ritmo de TikTok. “Es comida rápida versus cocina casera”, dijo.
Esto no es lentitud por sí misma. Cuando Pluribus dedica dos minutos a ver a Carol cavar una tumba en roca volcánica, Gilligan está preguntando: ¿cómo lo harías tú? Lo mundano se vuelve fascinante porque confía en que tú seas fascinado.
La diferencia entre “lento” y “aburrido” es confianza. Los malos programas son lentos porque no tienen nada que decir. Gilligan es lento porque está construyendo algo. Si hay una mosca en la pared en Breaking Bad o un detalle inexplicado en Pluribus, importará. Nunca engaña a la audiencia.

La recompensa
Mi esposa y yo pasamos la hora después de cada episodio debatiendo teorías. El programa invita a la conversación porque no te entrega las respuestas.
Compara esto con la serie promedio de Netflix, donde un personaje literalmente se girará hacia la cámara y explicará el tema. Nada que discutir. Consume y desecha.
Pluribus es cocina casera. Recuerdas la comida.
Por supuesto, este enfoque es arriesgado. Si la recompensa falla, la lentitud se convierte en pretensión. Gilligan se gana el derecho a exigir paciencia porque siempre cumple. Breaking Bad casi fue cancelada al principio. El boca a boca la salvó.
El punto
En una era optimizada para la distracción, exigir atención es una declaración.
Algunas historias requieren paciencia. Algunas recompensas requieren inversión. Y algunos de nosotros todavía estamos dispuestos a darla.
Viernes. Teléfonos apagados. Presentes.
